ME ACOMPAÑA GENTE ESTUPENDA... DE "ESA GENTE QUE ME GUSTA"...

jueves, 23 de abril de 2009

23 DE ABRIL DÍA DEL LIBRO


La lectura nos regala mucha compañía, libertad para ser de otra manera y ser Más.
(Pedro Laín Entralgo).

Mucho más importante que recomendar libros es fomentar el Amor por la Lectura.
(Burrhus Frederic Skinner).



La lectura es imaginación, y la imaginación es de lo mejor en las personas.

El hallazgo afortunado de un buen libro, puede cambiar el destino de un alma.
(Marcel Prevost).


Un buen libro es como un buen viaje, se empieza con inquietud y se termina con melancolía.

La radio marca los minutos de la vida, el diario las horas y el libro los días.
(Jacques de Lacretelle).



Un libro abierto es un cerebro que habla, cerrado un amigo que espera, olvidado un alma que perdona, destruido un corazón que llora.

Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe.
(Jorge Luis Borges).



Sabes que has leído un buen libro, cuando al cerrar la tapa, después de haber leído la última página te sientes como si hubieras perdido un amigo.
(Paul Sweeney).

Creo que parte de mi Amor a la Vida, se lo debo a mi Amor a los Libros.

miércoles, 22 de abril de 2009

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA TIERRA (22 DE ABRIL)



De Dhammakaya Temple, Tailandia

La celebración del Día de la Tierra fue fundada en 1970 con el fin de informar al mundo la urgencia de proteger el medio ambiente de la tierra. Este evento es reconocido cada año en el 22 de abril. Además de la confrontación del mundo con el deterioro del medio ambiente, hoy en día, las personas se enfrentan a amenazas tales como la violencia y los conflictos que a menudo conducen a muchos países a entrar en las guerras civiles e internacionales. Debido a estos problemas, muchas organizaciones tienen varias campañas destinadas a la protección del planeta.



En Tailandia, la mayoría de la población es budista. La cultura budista cultiva una consciencia pacífica en el alma de los tailandeses. En cada amanecer, los tailandeses preparan limosna como arroz y otras recetas para los monjes, y hacen meditación antes de ir a trabajar. La paz domina el corazón de los tailandeses desde las primeras horas del día.

Ofrecen limosnas a 20000 templos:

Una leyenda de paz

En la raíz de su cultura, el pueblo tailandés tiene respecto a los monjes como buscadores de la paz interior por medio de la meditación. Con alimentos y otros elementos básicos dados por los laicos se sostiene la vida monástica de los monjes, para dedicarse al estudio de las enseñanzas de Buda. Las enseñanzas y los conocimientos de paz luego se transmiten a la gente. Los monjes han sido maestros de la meditación durante más de mil años.


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Esta es la viva leyenda de paz.

La celebración del Día de la Tierra aquí en el Templo Dhammakaya es para continuar la leyenda de paz. La donación de cosas de primera necesidad a más de 100 000 monjes procedentes de 20000 templos será el principal objetivo. Todos necesitamos la paz. Los monjes son los maestros de la meditación, que es la raíz de la paz. Ayudando a los monjes a continuar esta misión es sostener la leyenda de la paz.

Wars and Paz:

Phrarajbhavanavisudh (Abad Dhammajayo) ha estado incansablemente haciendo su trabajo de paz durante 40 años. El venerable hace hincapié en la importancia del cultivo de la mente a través de la meditación. La paz viene de la mente pacífica mientras que la guerra viene de la mente furiosa. La guerra y la paz provienen del mismo origen. La única manera para cesar la guerra es creando paz en la mente de cada individuo. La meditación es precisamente la clave.


Luang Phaw Dhammajayo
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Luang Phaw Dhammajayo
The abbot of the Dhammakaya Temple

EL ÁRBOL



Un árbol grande y fornido,
Se encontraba deprimido;
¡Hoy cien años de aburrido!,
Se quejaba entristecido.
Oyó un ave su llanto
Y llamo con su bello canto,
A toda ave que su nido,
En él había tenido.
Un hermoso colorido,
Vio el árbol reunido
De avecillas que en sus ramas
Le cantaban dulces trinos.
¡Pero, qué tonto he sido!
Dijo el arrepentido,
Tantas aves, tantos nidos
¡Soy feliz de haber nacido!

Maritza Valle Tejeda

LA TIERRA.


Photobucket


Niño indio, si estás cansado, 
tú te acuestas sobre la Tierra, 
y lo mismo si estás alegre, 
hijo mío, juega con ella...

Se oyen cosas maravillosas 
al tambor indio de la Tierra: 
se oye el fuego que sube y baja 
buscando el cielo, y no sosiega. 
Rueda y rueda, se oyen los ríos 
en cascadas que no se cuentan. 
Se oyen mugir los animales; 
se oye el hacha comer la selva. 
Se oyen sonar telares indios. 
Se oyen trillas, se oyen fiestas.


Donde el indio lo está llamando, 
el tambor indio le contesta, 
y tañe cerca y tañe lejos, 
como el que huye y que regresa...

Todo lo toma, todo lo carga 
el lomo santo de la Tierra: 
lo que camina, lo que duerme, 
lo que retoza y lo que pena; 
y lleva vivos y lleva muertos 
el tambor indio de la Tierra.

Cuando muera, no llores, hijo: 
pecho a pecho ponte con ella, 
y si sujetas los alientos 
como que todo o nada fueras, 
tú escucharás subir su brazo 
que me tenía y que me entrega, 
y la madre que estaba rota 
tú la verás volver entera.

Gabriela Mistral

ÁLAMO BLANCO.



Arriba canta el pájaro y abajo canta el agua. 
(Arriba y abajo, se me abre el alma.)

Entre dos melodías la columna de plata. 
Hoja, pájaro, estrella; baja flor, raíz, agua. 
Entre dos conmociones la columna de plata. 
(Y tú, tronco ideal, entre mi alma y mi alma.)

Mece a la estrella el trino, la onda a la flor baja. 
(Abajo y arriba, me tiembla el alma.)

Juan Ramón Jiménez