ME ACOMPAÑA GENTE ESTUPENDA... DE "ESA GENTE QUE ME GUSTA"...

lunes, 27 de abril de 2009

DAR SIN RECIBIR

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¡Hola a La Gente Que Me Gusta! 


Las entradas de los últimos días, coinciden en su temática con el "Dar y el Recibir".  No es algo buscado, procuro dejarme fluir y ofrecer en este espacio de encuentro, aquello que surge de forma espontánea y va llegando al correo (muchas veces gracias a Vds.). La historia que aparece unas líneas más abajo, me pareció una belleza y me hizo caer en la cuenta, de lo importante que es "sembrar en esta vida", independientemente del resultado que se obtenga.  


Es más, hemos de sembrar siempre, sin esperar nada a cambio, así de esta manera, por un lado no sufres decepciones (esperando posibles agradecimientos o recompensas) y por otro, lo que venga, si viene, será por añadidura.  


Digo esto, porque hace ya algunos días, en el lugar donde desarrollo mi labor profesional, junto a mis compañeros, en la Radio Municipal de Gáldar (en Gran Canaria), debido a  una avería, nos hemos quedado sin poder emitir.  Nos falta "la voz", el privilegio de la comunicación, y mientras se buscan soluciones a este contratiempo, que nos "enmudece y limita" nos damos cuenta y se hace cada vez más real y presente los diferentes oídos y escuchas invisibles que hay.


Cada día, cada mañana, nos situamos delante del micrófono con la "confianza ciega" de contar con que hay alguien desde el otro lado que atiende y presta atención, si no, imagínate... ¡que locura! ¿verdad?.


Pero también es cierto, que es una incógnita saber si esa presencia se da o no.  (Sentimos el calor, esa corriente mágica de ida y vuelta... que alguien puede pensar es imaginaria o ilusoria... pero No.)


En estos días, el teléfono no ha dejado de sonar, desde aquellos hogares desde donde sintonizan la radio, recibimos el cariño y el apoyo, del amig@ que dice, "hasta ahora no me había hecho presente",-pero aquí estoy-.


Recibir las llamadas de las personas que de forma anónima, siguen la programación de la radio y ahora se ocupan y pre-ocupan por saber qué es lo que sucede y si se puede hacer algo, es conmovedor.

  

Simplemente el decir, -estamos aquí-, y -les echamos de menos- hace para nosotros, que la jornada no sea "tan larga". 


Confiando en poder retomar en breve el pulso a la actualidad cotidiana del municipio, y con la constancia ya -evidente- y real de estas personas oyentes, queremos agradecer el interés demostrado.  Sin más, invitémonos todos a "seguir sembrando", que luego, cuando menos te lo esperas... te llevas una bonita sorpresa.


Muchas Gracias a tod@s.

Un abrazo, Eu.


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DAR SIN RECIBIR


Un día un muchacho muy pobre, quien era vendedor de puerta a puerta para pagar sus estudios, se encontró con solo diez centavos en su bolsillo y tenía mucha hambre. Entonces decidió que en la próxima casa iba a pedir comida. No obstante, perdió su coraje cuando una linda y joven muchacha
abrió la puerta.

En lugar de pedir comida pidió un vaso con agua. Ella pensó que el se veía hambriento y le trajo un gran vaso con leche. El se lo tomó lentamente y luego le preguntó, -"¿Cuánto le debo?"-.

"No me debe nada," -respondió ella-. "Mi mamá nos enseñó a nunca aceptar pago por bondad." El dijo..."Entonces le agradezco de corazón." Cuando Howard Kelly se fue de esa casa, no solo se sintió más fuerte en sus fuerzas sino también en su fe en Dios y en la humanidad. El ya estaba listo para rendirse y renunciar.

Años más tarde esa joven muchacha se enfermó gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron a la gran ciudad donde llamaron a especialistas para que estudiaran su rara enfermedad. Uno de esos especialistas era el Dr. Howard Kelly.

Cuando él se dio cuenta del nombre del pueblo de donde ella venía, una extraña luz brilló en sus ojos.
Inmediatamente él se levanto y fue al cuarto donde ella estaba. Vestido en sus ropas de doctor fue a verla y la reconoció inmediatamente. Luego volvió a su oficina determinado a hacer lo posible para salvar su vida.

Desde ese día le dio atención especial al caso. Después de una larga lucha, la batalla fue ganada. El Dr. Kelly pidió a la oficina de cobros que le pasaran la cuenta final para darle su aprobación. La miró y luego escribió algo en la esquina y la cuenta fue enviada al cuarto de la muchacha. Ella sintió temor de abrirla porque estaba segura de que pasaría el resto de su vida tratando de pagar esa cuenta. Finalmente ella miró, y algo llamó su atención en la esquina de la factura. Ella leyó las siguientes palabras...

-"Pagado por completo con un vaso de leche."-


Desconozco el autor/a.

domingo, 26 de abril de 2009

DAR GRATUITAMENTE

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Hay personas que son irracionales, inconsecuentes y egoístas, 
ámalas de todos modos.

Si haces el bien, puedes encontrarte con quien te acuse de tener oscuros motivos egoístas, 
haz el bien de todos modos.

Si tienes éxito y te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos, 
lucha de todos modos.

El bien que hagas puede ser olvidado mañana, 
haz el bien de todos modos.

La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerable, 
sé sincero y franco, haz el bien de todos modos.

Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche, 
construye de todos modos.

Alguien que necesita ayuda de verdad puede atacarte si l@ ayudas, 
ayúdal@ de todos modos.

Da al mundo lo mejor que tienes aunque te lastimen por ello, 
da al mundo lo mejor que tienes de todos modos.


Cartel en la pared de Shishu Bhavan, la Casa Infantil de Calcuta.

sábado, 25 de abril de 2009

DAR EN LA VIDA DIARIA




La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar –de iniciar todo el proceso de circulación- es tomando la decisión de que cada vez que entremos en contacto con una persona, le daremos algo. No es necesario que sean cosas materiales; podría ser una flor, un cumplido o una oración. En realidad, las formas más poderosas de dar no son materiales. Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto, aprecio y amor son algunos de los más preciados que se pueden dar, y no cuestan nada. Cuando nos encontremos con alguien, enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad, alegría y bienestar. Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.




Una de las cosas que me enseñaron cuando era niño, y que también les he enseñado a mis hijos, es nunca visitar a alguien sin llevarle algo; no visitemos nunca a nadie sin llevarle un regalo. Sin embargo, uno podría preguntarse: “¿Cómo puedo hacerles regalos a los demás si ahora ni siquiera tengo suficiente para mí?” Podemos regalar una flor, una sola flor. Podemos llevar una nota o una tarjeta que exprese algo sobre nuestros sentimientos hacia la persona a quien visitamos. Podemos llevar un elogio. Podemos llevar una oración.


Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos, y a quien quiera que veamos. Mientras estemos dando, estaremos recibiendo. Cuanto más demos, más confianza tendremos en los efectos milagrosos de esta ley. Y a medida que recibamos más, también aumentará nuestra capacidad de dar.




Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia; somos naturalmente prósperos, porque la naturaleza satisface todas las necesidades y deseos. No nos falta nada, porque nuestra naturaleza esencial es la potencialidad pura, las posibilidades infinitas. Por consiguiente, debemos saber que ya somos intrínsecamente ricos, independiente de cuánto dinero tengamos, porque la fuente de toda riqueza es el campo de la potencialidad pura, es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad, incluidos la alegría, el amor, la risa, la paz, la armonía y el conocimiento. Si vamos en pos de estas cosas primero –no solamente para nosotros mismos, sino para los demás-, todo el resto nos llegará espontáneamente.

Por Deepak Chopra

UNA BUENA LECCIÓN.


Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien el alumnado consideraba su amigo debido a su bondad manifiesta para quienes seguían sus instrucciones.

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor: hagámosle una broma, escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.

Mi querido amigo, -le dijo el profesor-, nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres.

Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre terminó sus tareas y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y de su abrigo.

Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo dentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó ¿qué podía haber pasado?. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.

Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie, la guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato, su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda.
Sus sentimientos lo sobrecogieron, cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos, que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas. 
Ahora, -dijo el profesor-, ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?... El joven respondió: usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré, ahora entiendo algo que antes no entendía: "Es mejor Dar que Recibir".

Desconozco el autor/a.

viernes, 24 de abril de 2009

OCURRENCIAS DE NIÑ@S...




ADRIANA, 3 años
 
Adriana, al meterse por primera vez en una piscina en la que hacía pie,
exclamó: «¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!».
 

Alejandro, 5 años

Alejandro todos los días le quitaba dinero a su padre de la cartera. Un día su padre le pilló y le preguntó: «¿Qué haces?... ¿Me estás robando?». Alejandro le respondió: «No lo estoy robando, me lo estoy encontrando».
 
 
Manu, 7 años
 
El padre de Manu le hizo una sopa para cenar y le dijo:«Cómetelo, que está muy rico». El niño tomó dos cucharadas y le contestó: «Papi, tú y yo tenemos gustos distintos».
 
 
Juana, 5 años
 
Un día Juana intentaba ponerse las zapatillas sola, y le preguntó a su madre:  «¿Ésta en qué pie va?». Su madre le contestó: «En éste». Y la niña dijo: «Vale, ¡El otro no me lo digas!».

 


Mario, 4 años
 
Mario estaba hablando un día con su madre sobre lo que quería ser de mayor. Su madre le preguntó: «¿Cómo te gustaría trabajar: de pie, como tu tío Javi, o sentado, como Jordi?». Mario, viendo a su abuelo en el sofá, dijo: «Tumbado, como el yayo».

 
Leo, 5 años

Leo, un día que estaba muy enfadado porque su madre no le hacía caso, le dijo: «¡Yo nací de tu barriga, sé todo lo que piensas!».


Eloy, 5 años

A Eloy lo estaba cuidando una amiga de sus padres. Cuando iban hacia casa, ella le preguntó: «Eloy, ¿tienes frío?». Y él le contestó: «No tengo ni frío ni calor, estoy del tiempo».


Jairo 3 años

Un día dijo Jairo: 'Cuando sea mayor, si tengo bigote, me llamaré Paco'
 



Carlota 5 años

Los padres de Carlota se fueron a China de vacaciones, así que ella se quedó con su abuela. Cuando volvieron, lo primero que dijo Carlota nada más verlos fue:  Ahora tenéis que tener otro niño, y así, en el siguiente viaje, nos vamos los tres y el pequeño es el que se queda con la abuela'.



Hugo 4 años

Hugo preguntó a su madre: 'Mamá, ¿cómo salí de tu barriga?'. Y su madre le respondió: 'Pues primero salió la cabeza, después los hombros, luego el cuerpo y al final las piernas'. Y dijo Hugo, asustado: 'Mamá, ¿pero es que salí destrozado?'



Marta 3 años

Marta había oído hablar a su hermano mayor de que el hombre venía del mono, así que le preguntó a su madre: 'Tú, mamá, cuando eras mono... ¿ya llevabas gafas?'
 


Tomás 6 años

Un día Tomás le preguntó a su madre: 'Si quieres ser torero, ¿el toro hay que llevarlo o te lo dan allí?'
 

 
Nacho 6 años

Una mañana, cuando su madre lo despertó para ir al cole, le dijo Nacho: 'No quiero ir más al colegio. Bórrame'. La madre le contestó: 'Pero si ya no te puedo borrar, tienes que ir todos los días'. Nacho, con cara de asombro, preguntó: '¿Es que me habéis apuntado con boli?'
 
 

Manuel 3 años

En la escuela infantil a la que va Manuel también hay bebés. Un día estaba mirando cómo uno de 10 meses pasaba las páginas de un cuento mientras balbuceaba sin parar, y le dijo a su profesora: 'No me gusta nada cuando lee en inglés'
 
 

Alan 3 años

Alan iba con su madre en el metro de Barcelona cuando subió un chico negro. Alan miró a su madre y le dijo emocionado: 'Mira, mamá, ¿quién es?'. Su madre le contestó 'No sé, Alan'. Pero él insistió: 'Que sí, mamá, ¿quién es?'. Alan, al ver que su madre no contestaba, le dijo gritando: '¡¡Mamá!! ¡¡¡Eto'o!!!'


Marta 3 años

Una noche, mientras todos dormían, Marta se acercó a la cama de su madre y le dijo: 'Mamá, mamá he hecho pipi, pero no he tirado de la cadena para no despertarte, ¿vale?'
 



Claudia 4 años

El padre de Claudia se agachó para atarle los zapatos, y la niña, al verle la coronilla sin pelo, exclamó alucinada: '¡Papá, tienes carne en la cabeza!'


Daniel 5 años

Daniel estaba demostrándole a su madre que ya sabía deletrear palabras, como veterinario', así que empezó a decir: 'B, e, t'. Su madre le corrigió: 'No, Daniel, B no, V'. Y el niño respondió'¡Sí, hombre, uveterinario va a ser!'
 

Isaac 4 años

Isaac iba corriendo, tropezó con su hermanita y la tiró al suelo. Su madre le dijo: 'Isaac, ¿qué le tienes que decir a tu hermana?'. E Isaac respondió: 'Que se aparte'


David 5 años

Un día les dijo a sus padres: 'Y vosotros, cuando yo tenga novia, ¿dónde vais a vivir?'



 

Pedro 4 años

Hace un par de meses decidieron hacerle el carné de identidad, que le llegó hace un par de semanas. Cuando su madre se lo enseñó a Pedro y le dijo que era su carné, él dijo: 'Ay, qué bien, ahora ya puedo conducir'


Colaboración que nos hace llegar la Hna. Dominga Rodríguez desde Pinhais (Brasil)