ME ACOMPAÑA GENTE ESTUPENDA... DE "ESA GENTE QUE ME GUSTA"...

martes, 16 de junio de 2009

PASATIEMPO

(Niños en la Playa.  Joaquín Sorolla 1910)


Cuando éramos niños 
los viejos tenían como treinta 
un charco era un océano 
la muerte lisa y llana no existía.  

Luego cuando muchachos 
los viejos eran gente de cuarenta 
un estanque un océano 
la muerte solamente una palabra.  

Ya cuando nos casamos 
los ancianos estaban en cincuenta 
un lago era un océano 
la muerte era la muerte de los otros.  

Ahora veteranos 
ya le dimos alcance a la verdad 
el océano es por fin el océano 
pero la muerte empieza a ser la nuestra.

Mario Benedetti

lunes, 15 de junio de 2009

SOLIDARIDAD PRO-MOZAMBIQUE DOMINGO 21 JUNIO EN LA ATALAYA DE STA. Mª DE GUÍA EN GRAN CANARIA

ME TIENES EN TUS MANOS



Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.

Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mí mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio. 
Si no fueras mujer fueras: mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.

Eres como el perdón 
y yo soy como tu hijo.
¡Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo!
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa, 
eres como mi muerte, amor mío.


Jaime Sabines

domingo, 14 de junio de 2009

"RICO NO ES EL QUE MÁS TIENE SINO EL QUE MENOS NECESITA"


Hay pensamientos que son "lapidarios" como éste que se atribuye a San Agustín, filósofo católico (Año 354-386).

Una frase tan pequeña, tan sencilla y ¡con tanta sabiduría!:  

"Rico no es el que más tiene sino el que menos necesita", se convierte en la llave (nada secreta ni misteriosa) para "desmontar" la ambición por un consumismo exagerado que agota los recursos, que frustra.  Un consumismo brutal que se impone y  que domina casi a la fuerza. Un consumismo que es innecesario, ofensivo e inmoral, que embota los sentidos y explota a niños. 

Cuando se entiende y acepta la VERDAD de este pensamiento, la persona se siente más libre y más feliz, situándose en el otro estadio donde no se imponen las cadenas ni las condenas de la ambición.  

Si entendiéramos que la felicidad es algo que "no se compra"... que nada tiene que ver con lo que hay "afuera".

Es simplemente despertar y comenzar el día enumerando nuestras bendiciones y elevando los ojos al cielo.  Realiza este pequeño ejercicio (te animo a que por un día lleves contigo una pequeña libreta para tus anotaciones)... Y ya verás como te ¡SORPRENDES!. 

Seguro terminaremos dando las GRACIAS.

Brindemos un toque de amor, algunas pinceladas de este ingrediente mágico, poderoso y transmutador, a las cosas que hacemos o decimos, trayendo gozo a aquellos que nos rodean con una sonrisa natural y con una palabra amable, conciliadora... 

¡Cómo se echa en falta el ingrediente "del amor" en lo que hacemos!... ¿Qué me dices de las numerosas caras anónimas, desconocidas, con las que nos encontramos en un sólo día? ... Las hay de todas clases, enfadas, ensimismadas, distraídas, ausentes, con prisas, perdidas... Y observamos a esas personas bien vestidas, alimentadas, se dirigen a una ocupación que llaman "trabajo", conducen un vehículo propio y se impacientan en nada. Caras felices, o dibujando una sonrisa, también las hay, pero son más difíciles de encontrar... y siendo así,  hasta resultan "sospechosas". No me negarás que en alguna ocasión hemos pensado: ¿Y -ésta o éste- de qué se ríe o porqué sonríe?...

Vivimos en - en lo que se denomina - el primer mundo, la sociedad del "bienestar" pero da la impresión, que "no se está muy bien" ¿no crees?... Hay personas a las que les falta el color, se ven grises, parecen estar en otra parte, ausentes del presente, tristes, consumidos, cansados...

Si reconociéramos a la gente que nos encontramos en una tienda, o en el cine, o en cualquier lugar, como una parte nuestra, sin tensiones ni recelos, con sentimiento de acogida, Paz y Armonía creo que empezaríamos a vislumbrar y a atraer un mundo mejor.

Si cada día hacemos al menos el esfuerzo, o mejor dicho,  -ponemos la intención- en ser mejores, más cuidadosos y agradables, entenderíamos que podemos así aportar "nuestro granito de arena" para hacer un mundo más humano y habitable para todos y todas.

Si nos maravillamos con la diminuta semilla, que al ser plantada crece hasta asombrarnos con su fruto y belleza. Si vemos que en las pequeñas cosas que pueblan la tierra... ¡¡Está el milagro más grande del mundo!!.

Cada flor, cada árbol, cada niño y niña que nacen, son pruebas más allá de toda duda, de un poder más grande que nosotros, que escapa a nuestro control. 

Las altas montañas, la inmensidad del océano, el cielo azul, las nubes como algodón, las estrellas, el rocío de la mañana, el viento que arrulla, la brisa que acaricia, el trinar de los pájaros, un día de sol, un día de lluvia, un paisaje bonito, el abrazo de un hijo, un beso de mariposa (se hace en la mejilla con las pestañas), etc. etc. son motivos, como diría la canción... Para sentirnos ricos, felices, agradecidos.

Seguro tú también puedes continuar la lista con los tuyos... 

¿Te animas?

sábado, 13 de junio de 2009