ME ACOMPAÑA GENTE ESTUPENDA... DE "ESA GENTE QUE ME GUSTA"...

viernes, 19 de junio de 2009

VICENTE FERRER FALLECE EN LA INDIA A LOS 89 AÑOS



Nueva Delhi

El cooperante español Vicente Ferrer falleció hoy a los 89 años de edad en la localidad india de Anantapur a las 04.30 hora local (23.00 GMT del jueves), tras agravarse su delicado estado de salud debido a los problemas respiratorios sufridos en las últimas horas.

La portavoz de la Fundación Vicente Ferrer en la India, Blanca Romañá, dijo a Efe que el ex jesuita, de 89 años, murió debido a una parada cardiorespiratoria y que en el momento de su muerte estaba "tranquilo" y rodeado de su familia.

"Los cooperantes y trabajadores lo están llevando con mucha serenidad, como hubiera sido el deseo de Vicente", añadió la portavoz de la fundación humanitaria.

El ministro consejero de la embajada española en Nueva Delhi, Gonzalo Ortiz, dijo a Efe que "la profundidad de la vida de Ferrer no desaparece con su muerte" y destacó que su figura ha sido "un puente entre España y la India".

"Los españoles en la India y en general, nos quedamos huérfanos. Tuvo una vida plena dedicada a los demás", precisó.

Está previsto que está misma tarde se instale la capilla ardiente para que los seres cercanos al filántropo catalán puedan darle su último adiós, agregó Ortiz.

Previsiblemente, el funeral tendrá lugar el próximo lunes, explicó una fuente diplomática, que añadió que en estos momentos la embajada espera indicaciones de la familia debido a que se trata de un asunto privado.

Vicente Ferrer, que sufrió una embolia el pasado mes de marzo, se encontraba en estado crítico tras padecer nuevas dificultades respiratorias, informó el jueves su hijo, Moncho Ferrer.

"Se encuentra en estado crítico, pero no está sufriendo. No está muy consciente", dijo entonces a Efe el hijo del filántropo catalán.

La organización de Vicente Ferrer lleva a cabo su labor humanitaria en el estado indio meridional de Andhra y presta ayuda a más de 2,5 millones de personas en esa región.



Ferrer llegó como misionero jesuita en 1952 a la India, de donde fue expulsado en 1968 por las suspicacias que despertó su labor entre las autoridades indias.

Pero regresó un año más tarde, después de que la entonces primera ministra Indira Gandhi ordenara personalmente que le concedieran el visado, y retomó su tarea filantrópica en el depauperado estado de Andhra.

Abandonó la Compañía de Jesús y continuó trabajando hasta el final de sus días por la mejora de las condiciones de vida de los más pobres.

La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, entregó el pasado mes de enero la Gran Cruz del Mérito Civil a Ferrer, también laureado con el Premio Príncipe de Asturias a la concordia 1998.


FUENTE:  Canarias 7.  Sección Internacional. 

miércoles, 17 de junio de 2009

AHORRANDO VIDA


Nos acostumbramos a vivir en pequeños espacios y a no tener otra vista  que no sea las ventanas de alrededor; y porque no se tiene vista,  luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.

Y porque no miramos hacia afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas; y porque no abrimos del todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud… Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde; a tomarnos un tentempié corriendo porque estamos atrasados; acostumbramos a no mirar para afuera.

A leer el periódico en la guagua porque no podemos perder tiempo; a comer "cualquier cosa" porque no da tiempo para almorzar; a salir del trabajo ya de noche; a dormir en el transporte porque estamos cansados; a cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

Nos acostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán siempre ahí y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero y finalmente oír en el teléfono: “Es que hoy no puedo ir…” -A ver cuándo nos vemos... -Pronto, seguro-... Quizás la próxima semana... Y nos vamos engañando a nosotros mismos.

A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta; a ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos. Si el cine está lleno nos acostumbramos y nos conformamos con sentarnos en la primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello. Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana. Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado que recuperar.

Nos acostumbramos a ahorrar vida… Que igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados...

¡NOS PERDEMOS VIVIR!…

Existe un dicho:

 “La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja”.

No transformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices. La vida no hay que ahorrarla… 

 ¡Hay que vivirla Plenamente… !


Desconozco el autor/a.

Colaboración que agradecemos a Natalia Ojeda Ríos.  

Dice Natalia a Eu:

Este archivo me ha encantado de verdad.  La frase "la muerte está tan segura de su éxito que nos da toda una vida de ventaja", me ha impactado bastante.  Está claro que el tiempo pasa volando, y que lo que no aproveches ahora , ya no vuelve. Espero que te pueda aportar algo para tu blog.
 
Un beso muy fuerte.

LA BALANZA


Una mujer pobremente vestida, con un rostro que reflejaba tristeza, entró a una tienda, se acercó al dueño y de manera muy prudente preguntó si podía llevarse algunas cosas a crédito; con voz suave explicó que su esposo estaba muy enfermo y que no podía trabajar, tenían siete niños y necesitaban comida.

El dueño no aceptó y le solicitó que abandonara la tienda. Sabiendo la necesidad que estaba pasando su familia la mujer rogó: "Por favor señor, se lo pagaré tan pronto como pueda".

El dueño le dijo que no podía darle crédito, ya que no tenía una cuenta de crédito, en su tienda... De pie, cerca del mostrador, se encontraba un cliente que escuchaba la conversación entre el dueño de la tienda y la mujer; el cliente se acercó y le dijo al dueño de la tienda que él se haría cargo de lo que la mujer necesitara para su fin... Entonces el dueño, avergonzado preguntó a la mujer: ¿Tiene usted una lista de compras?.  La mujer dijo:  -Sí señor-.

-Está bien-, dijo el dueño, -ponga su lista en la balanza de plato y lo que pese su lista le daré en comestible-. La mujer titubeó por un momento y cabizbaja buscó un papel, escribió algo en él y lo puso, triste aún, en uno de los platos de la balanza.

Los ojos del dueño y del cliente se llenaron de asombro cuando el plato de la balanza donde estaba el papel se hundió hasta el fondo y se quedo así. El dueño, sin dejar de mirar la balanza dijo: -no lo puedo creer-... El cliente sonrió y el dueño comenzó a poner comestibles en el otro plato de la balanza... No se movía, por lo que continuó poniendo más y más comestibles, hasta que se llenó. El dueño se quedó pasmado de asombro. Finalmente, tomo el pedazo de papel y lo miró todavía más asombrado,¡no era una lista de compra!

Era una oración que decía:  "Querido Señor, tú conoces mis necesidades y yo voy a dejar esto en tus manos".

El dueño de la tienda le entregó los comestibles que había pesado y quedó allí en silencio, la mujer agradeció y abandonó la tienda.

El cliente entrego un billete de 50 dólares al dueño y le dijo:

-Valió cada centavo de este billete, ahora sabemos cuanto pesa una oración.

La oración es uno de los mejores regalos gratuitos que recibimos. No tiene costo pero si muchas recompensas.


Autora: GINA REZKALAH.

Colaboración que agradecemos a la Hna. Dominga Rodríguez.

EL ARTE DE HABLAR Y LA VIRTUD DE CALLAR


HABLAR es fácil pero CALLAR requiere prudencia y dominio.



HABLAR oportunamente, es ACIERTO.

HABLAR frente al enemigo, es CIVISMO.

HABLAR ante la injusticia, es VALENTÍA.

HABLAR para rectificar, es un DEBER.

HABLAR para defender, es COMPASIÓN.

HABLAR ante un dolor, es CONSOLAR.

HABLAR para ayudar a otros, es CARIDAD.

HABLAR con sinceridad, es RECTITUD.

HABLAR de sí mismo, es VANIDAD.

HABLAR restituyéndote fama, es HONRADEZ.

HABLAR disipando falsos, es CONCIENCIA.

HABLAR de defectos, es LASTIMAR.

HABLAR debiendo callar, es NECEDAD.

HABLAR por hablar, es TONTERÍA.



CALLAR cuando acusan, es HEROÍSMO.

CALLAR cuando insultan, es AMOR.

CALLAR las propias penas, es SACRIFICIO.

CALLAR de sí mismo, es HUMILDAD.

CALLAR miserias humanas, es CARIDAD.

CALLAR a tiempo, es PRUDENCIA.

CALLAR en el dolor, es PENITENCIA.

CALLAR palabras inútiles, es VIRTUD.

CALLAR cuando te hieren, es SANTIDAD.

CALLAR para defender, es NOBLEZA.

CALLAR defectos ajenos, es BENEVOLENCIA.

CALLAR debiendo hablar, es COBARDÍA.


"Que tus palabras sean más importantes que el Silencio que rompes".


Desconozco el autor/a.
Colaboración que agradecemos a Juana Olivia Falcón.

martes, 16 de junio de 2009

PASATIEMPO

(Niños en la Playa.  Joaquín Sorolla 1910)


Cuando éramos niños 
los viejos tenían como treinta 
un charco era un océano 
la muerte lisa y llana no existía.  

Luego cuando muchachos 
los viejos eran gente de cuarenta 
un estanque un océano 
la muerte solamente una palabra.  

Ya cuando nos casamos 
los ancianos estaban en cincuenta 
un lago era un océano 
la muerte era la muerte de los otros.  

Ahora veteranos 
ya le dimos alcance a la verdad 
el océano es por fin el océano 
pero la muerte empieza a ser la nuestra.

Mario Benedetti