ME ACOMPAÑA GENTE ESTUPENDA... DE "ESA GENTE QUE ME GUSTA"...

martes, 3 de abril de 2012

ALGUNAS NOTAS SOBRE LA ASERTIVIDAD


La asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos.

Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no asertividad).

Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.

Cabe mencionar que la asertividad es una conducta de las personas, un comportamiento. Es, también, una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Ser asertivo es tener la capacidad para expresar o transmitir lo que se quiere, lo que se piensa o se siente sin incomodar o herir los sentimientos de la otra persona.

1. Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

2. Derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.

3. Derecho a ser escuchado y tomado en serio.

4. Derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.

5. Derecho a decir “no” sin sentir culpa.

6. Derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir “no”.

7. Derecho de opinión, idea o línea de acción.

8. Derecho a cometer errores.

9. Derecho a pedir información y ser informado.

10. Derecho a obtener aquello por lo que pagué.

11. Derecho a ser independiente.

12. Derecho a decidir qué hacer con mis problemas, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.

13. Derecho a tener éxito.

14. Derecho a gozar y disfrutar.

15. Derecho a mi descanso y aislamiento.

16. Derecho a superarme, aun superando a los demás.


Entrenamiento de la asertividad


Andrew Salter definió la asertividad como un rasgo de personalidad y pensó que algunas personas la poseían y otras no, exactamente igual que ocurre con la tacañería y la extroversión.

Sin embargo, unos años después, Joseph Wolpe y Richard Lazarus la definieron como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”, y hallaron que casi todo el mundo podía ser asertivo en algunas situaciones y absolutamente ineficaz en otras.

Por lo tanto la conducta asertiva se puede entrenar y de esta manera aumentar el número de situaciones en las que vamos a tener una respuesta asertiva y disminuir al máximo las respuestas que nos provoquen decaimiento u hostilidad.


Estrategias de comunicación


*Pasiva: Son personas que no defienden sus intereses, no expresan sus sentimientos verdaderos, creen que los demás tienen más derechos que ell@s mism@s, no expresan desacuerdos. Este estilo tiene como ventaja que no suele recibir rechazo directo por parte de los demás. Pero tiene la desventaja de que los demás se van a aprovechar. Las personas que se comportan de manera pasiva presentan sentimientos de indefensión, resentimiento e irritación.

*Agresiva: No tienen en cuenta los sentimientos de los demás. Acusan, pelean, amenazan, agreden, insultan. Presentan la ventaja de que nadie les pisa y la desventaja de que nadie les quiere a su lado.

*Asertiva: Consiguen sus objetivos sin dañar a los demás. Se respetan a ellos mismos pero también a los que les rodean. Actúan y dicen lo que piensan, en el momento y lugar adecuados, con franqueza y sinceridad. Tienen autenticidad en los actos que realizan, están seguros de sus creencias y tienen la capacidad de decidir.

lunes, 2 de abril de 2012

PALABRAS MÁGICAS. SE IMPECABLE CON ELLAS.


Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas contra ti mism@.

Tu opinión no es más que tu punto de vista, y no tiene por qué ser necesariamente la verdad.

Lo que sale de tu boca… es lo que eres tú.

Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mism@; y si no te honras a ti mism@, no te amas. Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtic@ y te hace respetable ante los demás y ante ti mism@.

Utiliza tus palabras apropiadamente. Empléalas para compartir tu amor. Usa la magia de ellas empezando por ti. Dite a ti mism@ que eres una persona ¡fantástica, maravillosa!. Dite ¡cuánto te amas!.

Utiliza las palabras para romper todos esos pequeños acuerdos (acuerdos representan formas de vida... costumbres formadas desde la infancia) que te hacen sufrir.

Se impecable con tus palabras: Parece muy simple, pero es sumamente poderoso.

¿Por qué tus palabras? Porque constituyen el poder que tienes para crear.

Mediante las palabras expresas tu poder creativo; lo revelas todo. Independientemente de la lengua que hables, tu intención se pone de manifiesto a través de las palabras. Lo que sueñas, lo que sientes y lo que realmente eres, lo muestras por medio de las palabras.

No son sólo sonidos o símbolos escritos; son una fuerza. Constituyen el poder que tienes para expresar y comunicar, para pensar y, en consecuencia, para crear los acontecimientos de tu vida. Puedes hablar.

¿Qué otro animal del planeta puede hacerlo? Las palabras son la herramienta más poderosa que tienes como ser humano, el instrumento de la magia. Pero son como una espada de doble filo: pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea.

Uno de los filos es el uso erróneo de las palabras, que crea un Infierno en vida. El otro es la impecabilidad de las palabras, que sólo engendrará belleza, amor y el Cielo en la Tierra.

Según cómo las utilices, las palabras te liberarán o te esclavizarán aún más de lo que imaginas. Toda la magia que posees se basa en tus palabras. Son pura magia.

La mente humana es como un campo fértil en el que continuamente se están plantando semillas. Las semillas son opiniones, ideas y conceptos. Tú plantas una semilla, un pensamiento, y éste crece. Las palabras son como semillas, ¡y la mente humana es muy fértil!

El único problema es que, con demasiada frecuencia, es fértil para las semillas del miedo. Todas las mentes humanas son fértiles, pero sólo para la clase de semilla para la que están preparadas. Lo importante es descubrir para qué clase de semillas es fértil nuestra mente, y prepararla para recibir las semillas del amor.

Se impecable con tus palabras. Si quieres ser libre, ser feliz y trascender. Es muy poderoso. Utiliza tus palabras apropiadamente.

Empléalas para compartir tu amor.

Es posible. Lo es porque yo mismo lo hice y no soy mejor que tú. Somos exactamente iguales.

Tenemos el mismo tipo de cerebro, el mismo tipo de cuerpo; somos seres humanos. Si yo fui capaz de romper esos acuerdos y crear otros nuevos, también tú puedes hacerlo. Si yo soy impecable con mis palabras, ¿por qué no tú? Este acuerdo, por sí solo, es capaz de cambiar toda tu vida. La impecabilidad de tus palabras te llevará a la libertad personal, al éxito y a la abundancia; hará que el miedo desaparezca y lo transformará en amor y alegría.

Imagínate lo que es posible crear sólo con la impecabilidad de las palabras. Trascenderás el sueño del miedo y llevarás una vida diferente. Sé impecable con tus palabras.

viernes, 30 de marzo de 2012

¡HAZ LO POSIBLE!



Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.

Si te caes, no te juzgues. ¡No!..., se firme contigo mism@. ¡Levántate!.

No te inquietes por el futuro; mantén tu atención en el día de hoy y permanece en el momento presente.

Vive el día a día.

Haz siempre lo máximo que puedas por mantener estos acuerdos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

EN EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO. REFLEXIONES SOBRE EL TEATRO DE LA VIDA...


El teatro de la vida tiene su propio guión. Cada instante es único. Vive cada momento como si fuera el más importante de todos. ¡Disfrutarás y te sentirás en paz!.


Descubre tu espíritu y el tesoro que en él habita. Tu espíritu está lleno de paz. Tu espíritu es paz. Tus pensamientos te llevan a tu destino.


Si piensas siempre lo mismo, siempre llegarás al mismo lugar. Piensa de una forma nueva y te convertirás en una nueva persona. Da felicidad a los demás y vivirás en paz. Crea paz en tu mente y crearás un mundo de paz a tu alrededor.


Pregúntate:


¿Qué es lo más importante en mi vida?


Ponlo como prioridad y verás que muchas otras cosas se resolverán por sí solas. No dejes lo importante para el final, ya que entonces se hará urgente y perderás el valioso tesoro de la paz.


La vida es un juego sobre recordar y olvidar.


Pierdes el juego cuando....


* Olvidas quién eres y qué haces aquí,


* Recuerdas las vivencias negativas del pasado.


* Lo que te hicieron o lo que te dijeron.


Ganas el juego cuando....


* Recuerdas tu verdadera identidad de paz,


* Recuerdas a Aquél que siempre está en paz y que te ama incondicionalmente.


* Olvidas las dificultades del pasado y sigues avanzando habiendo aprendido la lección el pasado.


Observa lo que recuerdas durante el día y lo que olvidas durante el día.


Olvida el pasado, ya se ha ido.


No te preocupes por el futuro, no lo conoces. Aprende a vivir el presente y descubre cuan lleno está de momentos de paz.


La ignorancia es como un profundo sueño en el que uno sueña que todavía está despierto. Es una enfermedad de la humanidad. El alma humana se olvida de quien es y a Quién pertenece y empieza a actuar por instintos y no por valores.


Muchas veces de un grano de arena se crea una montaña, si quieres proteger tu paz interior, convierte la montaña en un pequeño grano de arena.


En la vida vendrán dificultades y obstáculos. No vienen para detenerte, pueden fortalecerte y ayudarte a avanzar con más experiencia. Sigue avanzando, un día no es igual a otro. A veces no hay que buscar una solución, es suficiente con seguir avanzando, y el obstáculo quedará atrás.



Desconozco la autoría.